Oratorio musical ''Los Santos Niños'' publicado en Nápoles en 1683 Destacado

Oratorio musical ''Los Santos Niños'' publicado en Nápoles en 1683
04 Abr
2018

El sello discográfico GLOSSA acaba de editar la grabación realizada por la Cappella Neapolitana, dirigida por Antonio Florio, de un Oratorio –hasta ahora inédito– del compositor, probablemente napolitano, Donato Ricchezza.

Ha sido mérito de Antonio Florio, reconocido musicólogo, intérprete y director italiano, la recuperación de este interesantísimo texto musical barroco compuesto en Nápoles en 1683.

Donato Ricchezza (ca. 1650-1722) estudió en el Conservatorio de Loreto, perfeccionando posteriormente sus conocimientos musicales en el Conservatorio "dei Poveri di Gesù Cristo". Fue violinista en la Capilla Real del Virrey de Nápoles y maestro de capilla en la Iglesia de los Filipenses (llamados en Nápoles "Girolamini"), la Congregación del Oratorio fundado por San Felipe Neri. Durante toda su vida permaneció ligado a esta casa religiosa, donde vivió sus últimos años, impedido, atendido por los Padres Oratorianos. Por las referencias de diversos documentos de la época parece que fue sacerdote.

El Oratorio de los Santos Niños fue escrito en 1683, el mismo año en que un nuevo Virrey español, el Marqués del Carpio, llegaba a Nápoles. Esta sería pues la ocasión de la composición del Oratorio dedicado al martirio de Justo y Pastor, los Santos Niños, cuya fama no se limitó a la Hispania cristiana sino que alcanzó siglo tras siglo a todas las naciones europeas.

Dinko Fabris, autor de los comentarios del libretto del CD, recuerda que el primer protector musical de Donato Ricchezza fue el español Antonio Pedro Sancho Dávila y Osorio, marqués de Astorga, ciudad española que eligió en 1685 como santa protectora a santa Marta de Astorga, quien según el Martitologio Romano era la hermana de San Vidal, padre de Justo y Pastor. Este Marqués de Astorga fue Virrey de Nápoles y a su regreso a Madrid se convirtió en secretario y mayordomo de la reina.

La partitura presenta sólo cuatro personajes: San Pastor (soprano), San Justo (contralto), un soldado romano (tenor) y el gobernador Daciano (bajo). Llama la atención que la voz más aguda no corresponda a Justo, más joven, sino a Pastor. Parece probable que el papel de los Santos Niños fuera encomendado a voces blancas, en concreto a niños del Conservatorio que habitualmente participaban en las representaciones musicales de los Filipenses de Nápoles.

El Oratorio está dividido en dos partes. En la primera, tras el coro inicial, aparece Daciano, que imparte la orden de exterminar a todos los cristianos que se nieguen a ofrecer sacrificios a los dioses de Roma. Con él dialoga el soldado romano, que será quien finalmente aplicará la pena de muerte. Ambos presumen de la destrucción de la fe en las tierras de Hispania. Aparecen entonces los pequeños hermanos, Justo y Pastor, que se dirigen a la escuela con las tablillas en las que aprenden las primeras letras. En un largo duetto ambos niños compiten en juegos de palabras que evocan la gramática cristiana, partiendo del abecedario: "A... insegana ad Amare". En la escuela de amor el maestro es quien sabe la Santa Cruz, cantan, por ejemplo. El soldado intenta persuadirlos para que nieguen su fe, pero ambos pequeños manifiestan su deseo de conocer el Paraíso.

En la segunda parte el soldado lleva detenidos a Justo y Pastor ante Daciano, quien también intenta convencerles amenazándoles con crueles castigos, pero es vencido por ellos, en una ingeniosa competición gramatical y religiosa en arias, duettos y terzettos. Finalmente Daciano ordena al soldado que les dé muerte con la espada. Comienzan entonces los Santos Niños a competir para ver quién morirá primero. Justo pide ser él y dice a su hermano mayor que un Pastor no puede morir antes que su cordero. El oratorio concluye con un coro final en el que se invita a los serafines a ceder al amor de los infantes y a aprender de estos dos niños a amar.

El CD puede adquirirse en la web de GLOSSA: http://glossamusic.com. También puede escucharse en Spotify.

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